El cuento de la ETA

lamordaza.com está financiada por tres jóvenes periodistas y los gastos nos dejan tiritando. Caen nuestras notas académicas. Nuestras familias nos echan de menos. Son muchas horas tecleando. ¿Nos invitáis a un café con una donación? Aquí te dejamos nuestro Ko-fi. ¡Gracias!

Hace diez años, en 2010, el difunto Julio Anguita aparecía en la portada de Noticias de Navarra. El entrecomillado de las declaraciones del que fuera maestro, alcalde de Córdoba, secretario general del PCE y coordinador de Izquierda Unida ofrecía la siguiente sentencia: “Hay quien pasará mal rato cuando ETA lo deje: se les acabará la coartada”. Y ETA lo dejó. La Razón, el periódico de Francisco Marhuenda, en portada también, recoge la siguiente pregunta: “¿Y si un diputado de Bildu apretó el gatillo?”. Ningún diputado de EH Bildu ha apretado ningún gatillo, pero sembrar la prensa diaria de calumnias sale gratis. Es peor la intención de Marhuenda que el señalamiento en la Cámara baja. Pero analicémoslo paso por paso el cuento de la ETA:

El final de ETA, no para todos

Euskadi Ta Askatasuna (ETA) anunció el cese definitivo de su actividad terrorista el 20 de octubre de 2011. Aunque el alto al fuego, en realidad, ya cumplía más de dos años. Su último atentado mortal data del 30 de julio de 2009, cuando en un acto criminal, ETA colocaba una bomba lapa bajo el vehículo de dos agentes de la Guardia Civil. Ellos eran Carlos Sáenz de Tejada (28 años) y Diego Salvá (27). El alto al fuego formal, sin embargo, tenía un año menos y se había firmado con la mediación de Eusko Alkartasuna (EA) y Batasuna (formación que resistía legalmente en Francia).

“La lucha de años ha sembrado nuevas condiciones políticas. Agotado el marco autonómico, al Pueblo Vasco le ha llegado la hora de realizar el cambio político, el momento de construir para Euskal Herria el marco democrático, siguiendo el deseo de la mayoría de la ciudadanía vasca”.

comunicado en la bbc

Cui prodest?

Ahora, más de 11 años después del último atentado mortal de la banda terrorista y 9 después de su desaparición, ETA sigue presente gracias a los intereses mediáticos y políticos de un sector muy determinado. No se atiende a razones. No se piensa en las víctimas que, en todo su derecho, aún no han cerrado la herida. Estar con ellas, con las víctimas, no es recitar sus nombres con fines políticos electoralistas, ni siquiera tuitear el día en el que se cumplen nosécuántos años de su asesinato, tampoco crear memoriales ficcionados y forzosos. Estar con las víctimas es dotarlas de apoyo social, no justificar ningún tipo de violencia: ni la del Batallón Vasco Español, ni la de los GAL, ni la de madre que los parió. Es el cuento de la ETA.

Y de no justificar y por tanto, condenar cualquier acto terrorista, EH Bildu sabe. Porque tiene que subir las escaleras de la tribuna de oradores y justificarse, excusarse, ser ejemplo, hablar para todas y cada una de las víctimas. Y lo tiene que hacer a todas horas. ¿Os imagináis a Pedro Sánchez pidiendo perdón cada vez que habla por el uso indebido de la cal de cierto sector de su partido en el pasado? ¿O a la extrema derecha y la derecha extrema por los miles de muertos que se olvidan en las cunetas?

Ni perdón, ni justificación perpetua

EH Bildu es un partido que tiene que pedir perdón cien veces por hora, por causas ajenas, para ser aceptado democráticamente, sin embargo, los que en sus filas llevan apellidos de negacionistas del holocausto, camarillas del Dictador, antisemitas declarados y filonazis de bandera, son aceptados como una anomalía. Es más, se les rinde tributo bajo el título de la película Régimen de 78: «En mi democracia cabe hasta el fascismo», le venía diciendo el presidente del Gobierno al líder de Vox, palabra arriba, palabra abajo, en una de sus intervenciones en el pasado: «En la tuya no cabe Chato Galante (torturado por González Pacheco, alias ‘Billy el Niño’)». Todo ello forma parte del cuento de la ETA.

Datos electorales: democracia liberal

EH Bildu es el partido más votado por los jóvenes en Euskadi. No tiene nada que justificar: están ahí porque los jóvenes han hablado.

Casi dos décadas después del fin de ETA, el Partido Popular y su escisión (aún más) ultra, así como el partido bisagra cuya participación política no es relevante más que por su simbolismo (1.650.000 votos y 10 escaños) siguen apelando a un miedo que no existe. Recordemos, por cierto, que UPyD consiguió 1.143 225 votos cuando el bipartidismo arrasaba.

EH Bildu con 277.621 votos conseguidos (5 escaños en el Congreso) en una circunscripción menor (solo se puede votar a EH Bildu desde Euskadi y Navarra, aunque muchos votantes del resto de territorios se unirían a ese voto internacionalista y abertzale) ha conseguido sacar adelante, junto a ERC, los grupos minoritarios de la cámara y los propios socios de Gobierno, los primeros pasos de los Presupuesto Generales del Estado. También los 9 diputados más Inés Arrimadas (10 escaños) se han sumado a descartar las enmiendas a la totalidad presentadas por la derecha ultra y la ultraderecha.

Del PSOE integrado en Vox: el cuento de la ETA

Automáticamente el PSOE se ha roto internamente: Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura por el PSOE aseguró que le daba náuseas este acuerdo con EH Bildu. También se pronunciaron en la misma dirección el presidente autonómico de Castilla La Mancha y Aragón, Emiliano García-Page y Javier Lambán.

La derecha de la derecha del PSOE sometía a las televisiones afines a emitir sus declaraciones: “Podemos marca la agenda del Gobierno”. Es una conclusión de Page. Señor, le recordamos que Unidas Podemos forma parte del Gobierno, aunque aún no quieran asumirlo, es normal que tenga influencia en esa agenda política, ¿entiende?

Por otra parte, el mareado Fernández Vara, antiguo afiliado a la Alianza Popular de Manuel Fraga Iribarne, está preocupado porque sea Arnaldo Otegi el que marque la agenda política de su partido. Lo tuiteaba. Cuando el Tribunal de Estrasburgo condenó a España por no haber garantizado un juicio justo a Otegi, juicio en el que la Audiencia Nacional vulneró sus derechos fundamentales, el presidente autonómico de Extremadura, calló. Claro.

El Periódico de Extremadura publicó en una entrevista que le hizo a Fernández Vara que este había militado durante un año en Alianza Popular. Antonio Hernández Mancha, quien fue presidente de Alianza Popular entre 1987 y 1989, el que “convenció a su amigo Guillermo para que militara en Alianza Popular, partido al que estuvo afiliado durante un año”.

Poderes mediáticos

Y llegó, después, Vicente Vallés, un presentador de televisión privada (Antena 3) que se ha significado políticamente de forma clara y progresiva desde la llegada al Parlamento de Vox. No informa, opina. Y no deja de repetir el sintagma los herederos de Batasuna. Interesa, no sabemos a quién (sí lo sabemos) crear un ambiente guerracivilista y revanchista. Y con él, Federico Jiménez Losantos (que aparecía disfrazado y autohumillándose un día después de la votación a las enmiendas), Carlos Herrera, Ana Rosa Quintana, Eduardo Inda o María Claver. Todos ellos nos leen el cuento de la ETA.

¿Pero quiénes son esos cinco diputados de EH Bildu?

Por un lado, Oskar Matute, que proviene de Izquierda Unida y actualmente forma parte de Alternatiba (uno de los muchos partidos que forman EH Bildu). Matute ha condenado firmemente el terrorismo durante múltiples veces desde el Parlamento de Madrid. También desde el Parlamento vasco, donde tuvo unas duras palabras con Arnaldo Otegi. Ha condenado el terrorismo, como no pudiera ser de otra forma, en multitud de entrevistas como esta.

La réplica a Otegi, por cierto, la hizo ante el resto de los parlamentarios vascos en 2004, cuando ETA mataba: “No va a haber condicionantes para nadie, tampoco para aquellas personas que se sientan amenazadas o extorsionadas por ETA. El camino correcto y justo sería decir que ETA nos deje hacer un debate que esta sociedad necesita para llegar a un nuevo marco de convivencia. Uno de los factores que hacen que esta sociedad no sea tan igualitaria y justa es la violencia de ETA”.

Mertxe Aizpurua, de formación periodística, ha pasado por Punto y Hora, Egin y por supuesto, Gara. En 1984 fue condanada por «apoyar el terrorismo», según la Audiencia Nacional. En 1984 una opinión en prensa te llevaba a ser condanado como tal. Apología del terrorismo, lo llaman. Y lo siguen usando aún hoy, 9 años después de desaparecer los terroristas. Argumento que usan para mantener un regimen penitenciario ilegal.

Razón:

Aizpurúa publicó en septiembre de 1983, en el número 320 de la revista, un editorial titulado Por los gudaris (soldados vascos) de ayer y de hoy; y una entrevista con el hermano de un miembro de ETA Militar fallecido mientras manipulaba un artefacto explosivo en la localidad navarra de Tafalla.

No obstante, la sentencia considera que el párrafo del encabezamiento de la entrevista «con sus expresiones y contexto, constituye, a la par que una justificación de la dedicación del número de la revista Punto y Hora a diversos militantes de ETA, anteriormente fallecidos, una proclama revolucionaria en defensa de la lucha de tal organización armada, y un homenaje a sus militantes desaparecidos, lo que integra, a juicio del Tribunal, una clara defensa y alabanza de la organización terrorista, de sus integrantes, y de su violenta actividad». Así lo recogía El País entonces. ¿Justificación injustificable para condenar?

Inarritu y sus preguntas

El tercer diputado es Jon Inarritu. Un vizcaíno licenciado en Derecho, diputado en un principio por Amaiur, coalición independentista de izquierdas que actuó en Navarra y Euskadi. Más tarde sería senador por EH Bildu. Su único pecado es ser una losa para el Gobierno, siendo un preguntón. También ha tenido sus encontronazos con la Guardia Civil, con Jusapol, con la Policía. Todo anecdótico. Alguna vez le han confundido con un parlamentario del PNV porque siempre va en traje.

Ruíz de Pinedo y Bel Pozueta

Iñaki Ruíz de Pinedo es el cuarto diputado abertzale. Un experimentado sociólogo que abandonó el PNV durante la transición, siendo fundador de HASI, (Herri Alderdi Sozialista Iraultzailea, traducible al como Partido Socialista Revolucionario Popular). Santiago Broudard, uno de sus líderes, fue asesinado por los GAL.

Y por último, la quinta diputada, Bel Pozueta. Socióloga, sexóloga y educadora sexual navarra.​ Militó en Euskal Herritarrok, una colación abertzale de izquierdas que agrupó a los no nacionalistas de Zutik y Batzarre, así como a la ilegalizada Herri Batasuna. Tanto Euksal Herritarrok como Herri Batasuna fueron ilegilazados. Ha sido portavoz de la plataforma de padres y madres de los chavales de Altsasu y de Gure Esku Dago, una iniciativa popular de consulta.

ETA no existe

Aunque algunos grupos con mucho altavoz quieran mantener viva la llama del miedo y del pasado, ETA no existe. Aunque un baby boom de ficciones mal contadas pretendan hacer resurgir la lágrima fácil y el relato sesgado, ETA no existe. Ni en La línea invisible, ni en Patria, ni en El fin de ETA, ni en los discursos de Pablo Casado, Santiago Abascal y Vicente Vallés. Recuérdalo: ETA no existe. Y EH Bildu hace más por ti (seas de donde seas) que todos aquellos que celebran la colocación de una bandera de españa kilométrica de luces led. El cuento de la ETA es para aquellos que quieren vivir de ella, el cuento de la ETA es, hoy, solamente ficción revanchista.