Ositos de alta graduación

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Haribo pretende tomar acciones legales contra una empresa que produce ositos con alcohol para proteger su marca registrada

La golosina con forma de osito es por antonomasia una de las chuches triunfadoras en la niñez de todo hijo de vecino. Manzana, fresa, frambuesa, naranja, limón y piña. Diferentes sabores y colores para atraer al público más infantil que quiera atiborrarse de estos adorables animales de goma. Pero al igual que aquellos niños que comían estas famosas golosinas rellenas de zumo de frutas han crecido, los propios ositos también lo han hecho. No les importa que se les siga llamando “ositos”, pero ahora quieren fiesta y tienen su versión gamberra.

Esto es lo que propone la empresa Osito&Co, que desde el año pasado comercializa ositos de gominola con alcohol. Mojar golosinas en alcohol es una práctica muy común entre estudiantes que salen de fiesta y quieren divertirse, una forma más dulce de consumir. Tamar Gigolashvili, Julen Justa, Ander Méndez e Iván González vieron en esta práctica una salida de mercado. “Nosotros decidimos industrializarlo, hasta el punto en el que empezamos a crear una marca de ello y, dado la fama que tienen las fiestas estudiantiles, ha hecho que se extienda muchísimo por el boca a boca”, explica Ander Méndez.

Para empezar con el proyecto, la UPV/EHU les proporcionó un espacio en la Escuela Náutica de Portugalete. Ander Méndez asegura que a la universidad le pareció “muy graciosa la idea”. “No teníamos ni idea de lo que era ser autónomo, ni una S.L, nos ayudaron con todo eso”, explica. Pocos meses después les llegó un buen caramelo, el ayuntamiento de Getxo les premió con 10.500 euros por ganar el programa Wanted, una subvención que destina el Servicio de Juventud y el Área de Promoción Económica para apoyar los proyectos impulsados por personas jóvenes.

Acciones legales de haribo

Un día invernal de los que anochece a las 6 de la tarde, un repartidor tocó la puerta de casa de Ander Méndez con un burofax en mano. “Un burofax no puede ser bueno”, admite entre risas. La carta estaba en inglés con siete u ocho páginas y llegó de la manera más inesperada, sin prólogos ni avisos. En aquella carta, la multinacional Haribo indicaba que no le parecía bien lo que este grupo de chavales estaba haciendo, porque usaban la forma del oso. Se advertía que debían cesar la actividad cuanto antes y debían renunciar a la marca, tirar el producto, acabar con todas las acciones publicitarias y cederles el dominio de la web. “Eran cosas que ni siquiera nos parecían morales, así que decidimos seguir adelante sin dudarlo, aunque fuésemos amenazados por una multinacional, y tuviésemos todas las de perder, porque no podemos competir en recursos”, explica Ander

Estos emprendedores han decidido plantarse y dar la cara ante un gigante. Lo más sencillo hubiese sido que, después de dos años trabajando, plagados de ilusión, la llegada de una gran empresa que encontrase una “pequeña similitud” y les pidiese por carta que cesasen, les intimidara y abandonasen. Pero no ha sido así: “Dijimos, vamos a luchar por esto y aunque salgamos perdiendo o nos llevemos una torta, es bastante probable que este caso se tome como ejemplo cuando a otros jóvenes les pase lo mismo y tengan un proyecto estudiantil que quieran sacar adelante con ilusión”. No están dispuestos a ceder ante estos “abusos” de la gran multinacional. 

“No podemos competir con Haribo en recursos”, Ander Méndez, fundador de osito&Co 

Desde la empresa del Gran Osito no se han hecho declaraciones a la prensa. Sólo se ha enviado un comunicado a los medios que se han interesado por el tema. En dicho documento, Haribo comenta que ha emprendido el procedimiento legal que es habitual en estos casos para la protección de sus marcas registradas. Que no tiene ninguna intención de apropiarse del negocio de las golosinas con alcohol. Y que ha solicitado la transferencia del dominio de internet de esta empresa para proteger y defender sus derechos de propiedad intelectual y su imagen. Estas son las medidas que pretenden tomar a expensas de lo que ocurra próximamente. Hace meses que la multinacional no hace ningún movimiento y se mantiene en hibernación. 

Según explica Aitor Zurimendi, Catedrático de Derecho Mercantil de la UPV/EHU, Haribo entiende que Osito&Co ofrece un producto que el consumidor puede asociar a Haribo, por lo que viola la marca o diseño que han registrado y además se aprovecha de su reputación para abrirse paso en el mercado. “Haribo estima que eso le puede incluso perjudicar a su imagen porque puede haber público que no vea bien que una empresa de golosinas que por tanto se dedica a productos para niños (principalmente) se dedique también a vender gominolas con alcohol (por supuesto, para adultos)”, aclara. 

“Haribo estima que Osito&Co puede perjudicar a su imagen y confundir a su público” Aitor Zurimendi, Catedrático de derecho mercantil

Aitor asegura que en la web (ositosconalcohol.com) no parece que haya “motivo alguno” para asociar los ositos con alcohol con Haribo. “Es importante destacar que hasta ahora Haribo se ha centrado en el mercado infantil, y que por tanto es imposible que la gente se llegue a plantear que puedan ser de Haribo”, explica. También aclara que es habitual que las grandes multinacionales estén pendientes de startups que van surgiendo y que puedan hacerles la competencia: “En estos casos, intentan comprarla incluso para que en un futuro no se ponga en juego su dominio en el mercado”. 

Desde Osito&Co se dice que sus ositos “borrachos” no tienen nada que ver con los de Haribo: “Son bastante más grandes, son translúcidos, hay una principal diferencia, es que tienen alcohol. Es un público totalmente distinto. Nos dirigimos a una serie de personas que quieren salir de fiesta, que les gusta socializar… son diferencias bastante claras”, matiza Ander Méndez

Premio Wanted

A principios de 2019 la startup ganó el premio Wanted ofrecido por el ayuntamiento de Getxo. Esto enfureció a varios partidos del pleno como Bildu, PP o C´s que sacaron las garras. Entre las principales quejas, se mostró la disconformidad de fomentar con dinero público el consumo de alcohol, que su venta por internet no estuviese controlada (fuera del alcance de menores) o que fuese una nueva forma de poder acceder con alcohol a sitios donde no se permite su entrada. 

Estas disconformidades no solo se dieron en el ayuntamiento, sino que causó revuelo en las redes sociales y en el vecindario vizcaíno. A Alejandro Zabala, vecino de Getxo e integrante del partido político Libres por Euskadi, no le agradó el proyecto: “Es importante evitar el consumo de alcohol en la infancia y de promover un consumo racional en la juventud y personas adultas. Se premia una idea empresarial relacionada con el consumo de alcohol y encima en golosinas. Además, con problemas de copyright con una empresa”, explica. 

Desde el ayuntamiento de Getxo se trasladó a los medios que se premiaba este proyecto por la gran calidad del producto y porque dejaban claro que se ofertaba a un público mayor de edad. El osito borracho se vio respaldado por esta institución, mientras su subvención polémica se debatía en las tertulias de la televisión autonómica vasca. Lo cierto es que el oso se quedó con la miel. 

Erasmus en ávila

Muchos jóvenes dan el salto hacia la fiesta, el gamberrismo y el querer pasarlo bien cuando se van a estudiar fuera de casa. Descontrol, alcohol y socialización. Lo mismo les ha pasado a los ositos. Una fábrica de golosinas en Ávila les ha acogido y les suministra las dosis de alegría que diferencian al osito infantil y al osito estudiantil. No ha sido fácil convencer a una empresa que produce golosinas para niños para que se pusiese con la manipulación de alcohol.  

Después de recorrer muchas empresas, una aceptó. “Las administraciones se lo tomaban de broma, no se lo creían”, admite Ander Méndez. Si ya es complicado en España conseguir licencias de alcohol para las destilerías, es impensable que se la obtenga una fábrica que produce golosinas: “La dificultad radica en que tienen que estar los ingredientes separados, que cuando produzcas algo con alcohol, luego en ningún caso, estas herramientas puedan tocar productos que vaya a consumir un público infantil. Tiene que estar todo limpio”. Son los primeros en sacar esas licencias en Europa. 

la formula secreta

En los dos años de vida que tienen los ositos con alcohol han experimentado una transformación. En la primera fase cuando empezaron y lanzaron el producto al mercado, en enero del 2019, la textura del osito era muy diferente y disponían de 3 sabores (fresa, piña y limón). Iván González, miembro fundador de Osito&Co y promotor de la fiesta Shiver en la discoteca Bataplan de Donostia introdujo las gominolas en la playa de la Concha: “A la gente le gustaba, pero la textura era lo que más fallaba, porque era muy gelatinosa y se deshacía en la boca, al tener forma de osito la gente lo asociaba a una textura concreta. O lo odiabas o lo amabas”. 

A nivel empresarial les vino muy bien entrar en Shiver ya que, por un lado, el componente legal estaba cubierto -al ser una discoteca todos los que consumían el producto cumplían la mayoría de edad- y por otro,  se trataba del público al que se querían dirigir en ese momento. “Nos sirvió como un testeo de mercado muy bueno y cambiamos la formula del osito en base a esas opiniones”, asegura. 

Tras varios meses, lograron hacer cambios en la formula para que el osito fuese más gominola. Además, añadieron otros dos sabores, el de naranja y el de coca cola. Con este cambio, el sabor del alcohol se mezclaba de mejor manera con el sabor del osito original. “Cuando lanzamos esta segunda versión, la gente arrasaba con los ositos, les gustaba muchísimo”, dice Ivan. Admite que la promotora Shiver también salió ganando porque era una forma de traer algo nuevo y tener un producto exclusivo.  

“Cuando lanzamos esta segunda versión, la gente arrasaba con los ositos” Iván González, promoTor de la fiesta shiver

Debido a esta situación tan inusual que nos brinda la crisis del coronavirus, la startup detuvo los envíos por precaución y esperaron a ver cómo podía funcionar la logística en estas condiciones, pero ya han vuelto a repartir sus ositos con alcohol. A pesar de la cuarentena, están haciendo envíos diarios. A la espera de que Haribo tome las acciones legales, de momento, ni una gran multinacional ni, una pandemia global los ha tumbado.           

El osito de gominola ha dejado de ser una figura infantil para convertirse en la fiesta estudiantil, en uno más del jueves noche y en la figura más popular del garito. Papá oso tratará de reprimir sus impulsos a base de acciones legales, pero el osito gamberro ya ha conseguido crear revuelo y darse a conocer. Como dijo Salvador Dalí, lo importante no es que hablen bien o mal, es que hablen. Y esto Osito&Co lo ha conseguido.

Recuerda, como avisa el osito malo: “si comes ositos, no conduzcas”.

Un exceso de azúcar

Si bien el osito fiestero ha tenido una gran acogida entre los jóvenes, desde algunos medios se ha criticado su insalubridad, o como en el caso de El Español, calificado de aberración contra la salud pública. Lo cierto es que los ositos contienen un 19% de alcohol y 17 golosinas de estas equivalen a tomarse un cubata.

La dietista y nutricionista Helena García Barquín, coincide con las declaraciones que han hecho sus colegas de profesión: “Como producto nuevo es interesante, pero a nivel nutricional no aporta nada”. Si bien desde la adolescencia el 75% de los chicos y chicas han consumido alcohol alguna vez o han sido un osito borracho, García deja claro que da lo mismo consumir en forma de “chupito” o en forma de “osito”, ya que el alcohol “intoxica” el organismo. 

Además, señala que los últimos años se ve un cambio en los consumidores de bebidas alcohólicas con refrescos. “Ya no te piden en el bar un ron-cola, te piden un ron con coca cola cero”, explica. Esa concienciación por evitar el consumo excesivo de azúcares no es complementaría al consumo de estas gominolas. García sentencia que pueden ser “perjudiciales” para la salud. En cambio, Ander Méndez lo tiene claro: “No esperamos que la gente vaya a consumir ositos con alcohol porque se quiera mantener en línea, como tampoco esperamos que vaya a tomarse un gin-tonic para adelgazar”.